Por Belén Gutiérrez, profesora de yoga y emprendedora, creadora de La Lajita Studio.
El embarazo no es una etapa de fragilidad, sino de transformación. El cuerpo de la mujer gestante atraviesa cambios profundos —físicos, hormonales y estructurales— que requieren acompañamiento, comprensión y movimiento adaptado. En este contexto, el yoga prenatal, correctamente planteado, se consolida como una herramienta eficaz de prevención, preparación al parto y bienestar integral.
Cada vez más profesionales sanitarios coinciden en que el movimiento consciente durante el embarazo, siempre que no exista contraindicación médica, mejora la calidad de vida de la mujer, reduce molestias frecuentes y favorece una vivencia más tranquila y segura del parto.
Movimiento durante el embarazo: llegar fuerte y segura al parto
El parto es un proceso fisiológico exigente que requiere fuerza, movilidad, resistencia y capacidad de adaptación. Preparar el cuerpo durante el embarazo no implica aumentar la exigencia, sino entrenar lo necesario en el momento adecuado.
El yoga prenatal bien estructurado ayuda a:
- Fortalecer piernas y brazos, fundamentales para sostener el peso corporal cambiante y para las posturas de parto.
- Mantener la movilidad de pelvis y caderas, clave en el descenso y la colocación del bebé.
- Prevenir y aliviar dolores habituales como la lumbalgia, la rigidez pélvica o la sobrecarga cervical.
- Mejorar la conciencia postural y el equilibrio, que se ven alterados por los cambios del centro de gravedad.
Un cuerpo que se ha movido con criterio durante el embarazo llega al parto con más recursos físicos y, sobre todo, con mayor confianza en su capacidad.
Lo que he aprendido enseñando yoga a mujeres embarazadas
A lo largo de los años acompañando a mujeres durante su embarazo, he observado un patrón que se repite con frecuencia:
muchas comienzan esta etapa tratando su cuerpo como si fuera frágil.
El miedo no suele venir del cuerpo.
El miedo aparece cuando no se entiende qué está pasando dentro.
He visto cómo ese miedo se transforma cuando la mujer comprende:
- por qué se trabaja la pelvis de determinada forma,
- por qué ciertas posturas se modifican,
- por qué la respiración cambia según el trimestre,
- y qué sentido tiene cada movimiento.
Cuando entienden el “para qué”, el cuerpo deja de ser un lugar inseguro y pasa a ser un espacio confiable.
Moverse bien no devuelve solo fuerza.
Devuelve algo igual de importante: confianza.
Cada trimestre es distinto: tu cuerpo cambia, tu práctica también
No existe una única forma de practicar yoga prenatal válida para todas las mujeres ni para todo el embarazo. El cuerpo cambia semana a semana y la práctica debe adaptarse a esos cambios.
- Primer trimestre: fase de adaptación. Se prioriza la estabilidad, la respiración y el acompañamiento al cansancio y a los cambios internos.
- Segundo trimestre: suele aparecer mayor energía. Se introduce fuerza progresiva, movilidad funcional y trabajo consciente de pelvis.
- Tercer trimestre: el enfoque cambia hacia la creación de espacio, la liberación de tensiones y la preparación específica para el parto.
No se trata de hacer más.
Se trata de hacer lo que toca, cuando toca.
Respiración y calma: preparación real para el parto
La respiración es una de las herramientas más valiosas del yoga prenatal. Aprender a respirar de forma consciente permite:
- regular el sistema nervioso,
- reducir la tensión innecesaria,
- y disponer de un recurso práctico durante el parto.
Llegar al parto tranquila no es cuestión de suerte.
Es el resultado de una preparación física y mental coherente.
Grupos reducidos y práctica personalizada
En mis clases de yoga prenatal los grupos son reducidos para poder ofrecer una atención 100 % personalizada. Cada embarazo es distinto: no solo por el trimestre, sino por el historial corporal, el nivel de actividad previo y las necesidades individuales de cada mujer.
Trabajar en grupos pequeños permite:
- adaptar los ejercicios con precisión,
- ofrecer alternativas seguras en todo momento,
- y crear un entorno de confianza y cuidado.
Un espacio por y para ti
Más allá de los beneficios físicos, el yoga prenatal ofrece algo fundamental:
un espacio seguro para parar, escucharte y conectar contigo y con tu bebé.
En una etapa llena de información, opiniones externas y ritmos acelerados, disponer de ese espacio se convierte en una necesidad real para la salud emocional de la mujer.
Clases de yoga prenatal en el centro de Huelva
Las clases de yoga prenatal se imparten en el centro de Huelva, en grupos reducidos y con un enfoque profesional, estructurado y adaptado a cada etapa del embarazo.
📍 Centro de Huelva
📞 Contacto: 655 37 45 69
📷 Instagram: @lalajitastudio
El yoga prenatal no es una actividad complementaria sin más. Es una herramienta de salud que, bien aplicada, ayuda a la mujer a llegar al parto más fuerte, más informada y más tranquila.
Belén Gutiérrez
Profesora de yoga
Creadora de La Lajita Studio